Miedo extraño…
Te debo confesar que no me gustan los fines de semana, creo que ya le estoy tomando un miedo extraño cuando llega el viernes y todo se vuelve “tan cotidiano” y “tan familiar”. Como si no bastara extrañarte de lunes a viernes, los sábados y domingos se tornan grises sin importar la cantidad de sol que caiga sobre mi ciudad, ya no se qué hacer con eso…
De lunes a viernes ya sabes mis espantosas rutinas de trabajo, aunque últimamente han sido agobiantes por el cierre del proyecto y los constantes reportes de problemas por parte del cliente, también sabes de mis proyectos extras y que decirte de mis actividades musiculturales, todo se queda en una semana de arduo trabajo y poca paz.
Mi sábado y domingo siempre llenos de compromisos y para variar poco tiempo para mí y esto no me gusta porque se traduce en poco tiempo para ti también…
Toda la noche la pase pensando si realmente este modo de vida es bueno y si realmente estoy haciendo algo bueno para ti, ya sé que no debo pensar por ti pero no me gusta el hecho de tenerte a expensas del poco tiempo y la poca libertad que tengo, de esta terrible distancia y la desesperación por no tenernos y amarnos como la gente normal.
Siempre pienso en la paciencia, busco distraerme y engañarme pensando que todo está bien y que el mañana nos pertenece, pero también me pregunto acerca del presente…
¿Nos pertenecemos o solo nos deseamos? ¿Llegaremos a salvo a nuestro futuro cuando no podemos vivir nuestro presente? ¿De verdad estas dispuesta a soportar el duro presente para tener ese futuro que soñamos? ¿futuro, presente, futuro, presente…?
No quiero hacerte daño nunca, quiero cuidarte para toda la vida. “No sabes cómo me gustaría ser tu presente, pasado y futuro…”
Esto me está resultando muy difícil y sé que para ti también lo es, quisiera ser irresponsable, quisiera ser tantas cosas que no soy para poder salir corriendo hasta tu lado en este momento. Pero eso tampoco lo mereces, al fin de cuentas soy como soy y todo eso es para ti si tú lo aceptas y de ser así debo ser libre.
No me queda más que seguir luchando para terminar con este viaje que me impuse yo solo hace tantos años, no me queda más que apoyarme en ti y en la esperanza de que un día estaremos juntos para siempre, sin embargo si tu deseas partir o abortar la misión puedo entenderlo…
Sigo trabajando duro para liberarme de estas cadenas, sigo trabajando para poder entregarte un mejor ser humano, sigo trabajando para vencer mis temores, sigo trabajando hoy para tener un mejor mañana, sigo trabajando para ser tu pasado, presente y futuro.
Soy tuyo desde siempre y para siempre…